Iglesia Luterana Cristo Redentor
LCMS

LAUDES I (Oración de la mañana) Celebrando el llamado a ser Apóstoles Y la apostolicidad de la Iglesia P: Gloria al Padre, y al Hijo _, y al Espíritu Santo. Haz Señor con esas mieses siempre en la tierra fecunda. Hoy mi vida se desgrana como la espiga madura. Trigo puro en tus manos me dejaré sembrar; solo el trigo que muere sirve para el altar. Me llamaste y me pediste compartiera tu deseo de que salve muchas almas, consagrarte el mundo entero. Me llamaste y me pediste compartiera tu deseo… Que otros gocen la cosecha, yo tan solo quiero ser el testigo que te anuncia, trigo que vas a moler. Que otros gocen la cosecha, yo tan solo quiero ser… Haz Señor que me consuma sin que lo llegue a saber. Sólo el trigo que está oculto llega un día a florecer. Haz Señor que me consuma sin que lo llegue a saber… SALMODIA SALMO 63: 2-9 - EL ALMA SEDIENTA DE DIOS L: Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. P: Gloria al Padre, y al Hijo _, y al Espíritu Santo. L: Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. L: Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. A: Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles; que se alegre Israel por su Creador, los hijos de Sión por su Rey. A: Ejecutar la sentencia dictada es un honor para todos sus fieles. Salmo 29 - MANIFESTACIÓN DE DIOS EN LA TEMPESTAD. L: Postraos ante el Señor en el atrio sagrado. RESPONSORIO BREVE CÁNTICO: Madre De Los Pobres (Gabaráin) y sencillos, de los tristes y los niños que confían siempre en Dios. Tú, la más pobre porque nada ambicionaste, tú, perseguida, vas huyendo de Belén. Tú que un pesebre ofreciste al rey del cielo, toda tu riqueza fue tenerle solo a Él. Tú que en sus manos sin temor te abandonaste, tú, que aceptaste ser la esclava del Señor. Vas entonando un poema de alegría, “canta alma mía porque Dios me engrandeció.” Tú, que has vivido el dolor y la pobreza, tú, que has sufrido en la noche sin hogar. Tú que eres madre de los pobres y olvidados, eres el consuelo del que reza en su llorar. L: Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has preparado la mesa de tu palabra: L: Oremos ahora al Padre, como Jesús enseñó a los apóstoles: en los que aman la verdad, que el reino que se nos prometió llegue pronto a nuestro corazón, que el amor que tu hijo nos dejó, el amor, habite en nosotros. Y en el pan de la unidad, Cristo, danos tú la paz, y olvídate de nuestro mal si olvidamos el de los demás; no permitas que caigamos en tentación, oh Señor, y ten piedad del mundo. REZADO: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén. C: Amén. CONCLUSIÓN (Solo los ministros ordenados) P: Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, † Hijo, Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, C: Amén. Los caminos de este mundo nos conducen hasta Dios, Hasta el cielo prometido donde siempre brilla el sol. Y cantan los prados, cantan las flores, con armoniosa voz; y mientras que cantan prados y flores yo soy feliz pensando en Dios. Los caminos de esta tierra, están llenos de amistad; no la niegues a tu hermano, que la espera en ti encontrar. Los caminos de este mundo, enlazados juntos van; entre penas y alegrías, hasta el cielo llegarán. Caminando por la tierra, vamos con dificultad, ayudémonos hermanos, vivamos con caridad.
INVOCACIÓN INICIAL
P: Señor, abre mis labios
C: Y mi boca proclamará tu alabanza.
C: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Himno: TRIGO PURO
Hoy mi vida se desgrana como la espiga madura.
A:¡Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo, mi alma está sedienta de ti; mi carne tiene ansia de ti, como tierra reseca, agostada, sin agua.
B:¡Cómo te contemplaba en el santuario viendo tu fuerza y tu gloria! Tu gracia vale más que la vida, te alabarán mis labios.
A: Toda mi vida te bendeciré y alzaré las manos invocándote.
Me saciaré de manjares exquisitos, y mis labios te alabarán jubilosos.
B: En el lecho me acuerdo de ti y velando medito en ti, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo;
mi alma está unida a ti, y tu diestra me sostiene.
C: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Salmo 150 - ALEGRÍA DE LOS SANTOS
B: Alabad su nombre con danzas, cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo y adorna con la victoria a los humildes.
A: Que los fieles festejen su Gloria y canten jubilosos en filas:
con vítores a Dios en la boca y espadas de dos filos en las manos:
B: para tomar venganza de los pueblos y aplicar el castigo a las naciones, sujetando a los reyes con argollas, a los nobles con esposas de hierro.
P: Gloria al Padre, y al Hijo _, y al Espíritu Santo.
C: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
L: Alabamos, Dios nuestro, tu nombre glorioso.
A: Hijos de Dios, aclamad al Señor, aclamad la gloria y el poder del Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
B: La voz del Señor sobre las aguas, el Dios de la gloria hace oír su trueno, el Señor sobre las aguas torrenciales.
A: La voz del Señor es potente, la voz del Señor es magnífica, la voz del Señor descuaja los cedros, el Señor descuaja los cedros del Líbano.
B: Hace brincar al Líbano como a un novillo, al Sarión como a una cría de búfalo.
A: La voz del Señor lanza llamas de fuego, la voz del Señor sacude el desierto, el Señor sacude el desierto de Cadés.
B: La voz del Señor retuerce los robles, el Señor descorteza las selvas. En su templo un grito unánime: ¡Gloria!
A: El trono del Señor está encima de la tempestad, el Señor se sienta como rey eterno.
P: Gloria al Padre, y al Hijo _, y al Espíritu Santo.
C: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
L: Postraos ante el Señor en el atrio sagrado.
LECTURA BREVE: Efesios 2: 19-22
Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos del pueblo de Dios y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios por el Espíritu.
L: Contad a los pueblos la gloria del Señor.
C: Contad a los pueblos la gloria del Señor.
L: Sus maravillas a todas las naciones.
C: Contad a los pueblos la gloria del Señor.
L: Gloria al Padre, y al Hijo _, y al Espíritu Santo.
C: Contad a los pueblos la gloria del Señor.
Madre de los pobres, los humildes
PRECES
P: Demos gracias a nuestro Padre que está en los cielos, porque por medio de los apóstoles nos ha dado parte en la herencia de los elegidos, y aclamémosle diciendo:
C: El coro de los apóstoles te alaba, Señor.
L: Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has dado la mesa de tu cuerpo y de tu sangre: en ella encontramos nuestra fuerza y nuestra vida.
C: El coro de los apóstoles te alaba, Señor.
por ella crecemos en el conocimiento de la verdad y se acrecienta nuestro gozo.
C: El coro de los apóstoles te alaba, Señor.
L: Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles has fundado tu Iglesia:
por ella nos edificas en la unidad de tu pueblo.
C: El coro de los apóstoles te alaba, Señor.
L: Te alabamos, Señor, porque por medio de los apóstoles nos has dado el bautismo y la penitencia:
por ellos nos purificas de todas nuestras culpas.
C: El coro de los apóstoles te alaba, Señor.
Se pueden añadir algunas intenciones libres.
Padre nuestro Tú, que estás,
ORACIÓN
P: Dios nuestro, que quisiste que te conociéramos por la predicación de los apóstoles, concédenos, por el ejemplo de los santos Simón y Judas, que tu Iglesia siga creciendo en el mundo, acogiendo continuamente en su seno a nuevos pueblos que vengan a la fe en ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
P: El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
C: Amén.CÁNTICO: LOS CAMINOS