Iglesia Luterana Cristo Redentor
LCMS

COMPLETAS I
(Oración antes del descanso nocturno)
Celebrando la Bondad de Dios P: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. (Breve examen de conciencia) C: ante Dios todopoderoso, ante todos los santos y los ángeles, y ante ustedes hermanos y hermanas, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa, por eso ruego ante Dios todopoderoso, que tenga misericordia de mí, perdone mis pecados y me lleve a la vida eterna. Amén. P: Dios, todopoderoso, en su misericordia, ha dado a su Hijo para morir por nosotros y por sus méritos nos perdona todos nuestros pecados. Como ministro llamado y ordenado de su Iglesia y por su autoridad, yo, por lo tanto, les declaro a ustedes el pleno perdón de todos sus pecados, en el nombre del Padre, y del † Hijo, y del Espíritu Santo. C: Amén Himno: CUANDO LA LUZ DEL SOL ES YA PONIENTE L: No me escondas tu rostro, ya que confío en ti. B: Escúchame en seguida, Señor, que me falta el aliento. No me escondas tu rostro, igual que a los que bajan a la fosa. CÁNTICO EVANGÉLICO: CÁNTICO DE SIMEÓN San Lucas 2: 29-32 (Solo los ministros ordenados) P: Que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, † Hijo, Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre, C: Amén.
INVOCACIÓN INICIAL
P: Señor, abre mis labios
C: Y mi boca proclamará tu alabanza.
C: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
EXAMEN DE CONCIENCIA
P: Hermanos y hermanas, habiendo llegado al final de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos sinceramente nuestros pecados.
A: Yo confieso,
Cuando la luz del sol es ya poniente, gracias, Señor, es nuestra melodía; recibe, como ofrenda, amablemente, nuestro dolor, trabajo y alegría.
Si poco fue el amor en nuestro empeño de darle vida al día que fenece, convierta en realidad lo que fue un sueño tu gran amor que todo lo engrandece.
Tu cruz, Señor, redime nuestra suerte de pecadora en justa, e ilumina la senda de la vida y de la muerte del hombre que en la fe lucha y camina.
Jesús, Hijo del Padre, cuando avanza la noche oscura sobre nuestro día, concédenos la paz y la esperanza de esperar cada noche tu gran día. Amén.
SALMODIA
Salmo 143: 1-11 - LAMENTACIÓN Y SÚPLICA ANTE LA ANGUSTIA
A: Señor, escucha mi oración; tú que eres fiel, atiende a mi súplica; tú que eres justo, escúchame. No llames a juicio a tu siervo, pues ningún hombre vivo es inocente frente a ti.
B: El enemigo me persigue a muerte, empuja mi vida al sepulcro,
me confina a las tinieblas como a los muertos ya olvidados.
mi aliento desfallece, mi corazón dentro de mí está yerto.
A: Recuerdo los tiempos antiguos, medito todas tus acciones,
considero las obras de tus manos y extiendo mis brazos hacia ti:
tengo sed de ti como tierra reseca.
A: En la mañana hazme escuchar tu gracia, ya que confío en ti;
indícame el camino que he de seguir, pues levanto mi alma a ti.
B: Líbrame del enemigo, Señor, que me refugio en ti. Enséñame a cumplir tu voluntad, ya que tú eres mi Dios. Tu espíritu, que es bueno, me guíe por tierra llana.
A: Por tu nombre, Señor, consérvame vivo; por tu clemencia, sácame de la angustia.
P: Gloria al Padre, y al Hijo _, y al Espíritu Santo.
C: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
L: No me escondas tu rostro, ya que confío en ti.
LECTURA BREVE: 1 Pedro 5: 8-9
Sed sobrios, estad despiertos: vuestro enemigo, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar; resistidle, firmes en la fe.
RESPONSORIO BREVE
L: En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
C: En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
L: Tú, el Dios leal, nos librarás.
C: Te encomiendo mi espíritu.
L: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
C: En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
P: Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz,
C: porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.
P: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
C: Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN
P: Ilumina, Señor, nuestra noche y concédenos un descanso tranquilo; que mañana nos levantemos en tu nombre y podamos contemplar, con salud y gozo, el clarear del nuevo día. Por Cristo nuestro Señor.
C: Amén
CONCLUSIÓN
P: El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa muerte.
C: Amén.